Miércoles, 06 Septiembre 2017 00:00

Inflación y declive del poder adquisitivo ponen cuesta arriba el regreso a clases

 
Valora este artículo
(0 votos)

Regresan las colas en Ciudad Guayana. No por pollo, ni harina o arroz como pasaba en el 2015. Y no solo por gasolina: ahora son los útiles escolares los que causan revuelo.

Faltan 3 semanas para que inicien las clases y los precios siguen en aumento. Los representantes de niños que cursan primaria y bachillerato, en las unidades educativas del municipio Caroní, se las deben ingeniar para conseguir cada elemento de la lista de útiles escolares.
 
Pero se enfrentan a un adversario imparable: la crisis inflacionaria que golpea los hogares venezolanos.
En Venezuela, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima para este 2017 una inflación que supera el 1.134%, y visualiza el año que viene, por cómo va la economía en picada, una cifra mayor a 2.000%.
 
Estas cifras no las confirma el Banco Central de Venezuela (BCV), que tiene casi dos años sin dar números oficiales de inflación en el país.
 
Los precios en Caroní son una fiel demostración de la realidad narrada por los economistas. En la Librería Estrella de Oriente, en el centro de San Félix, no ha llegado la fiscalización gubernamental (una que impone precios bajos a la mercancía para hacerla más accesible), por lo que una libreta grande de 168 hojas costaba en la última semana de agosto 35 mil bolívares.
 
En el mismo San Félix, la Papelería Interpapeles vende una libreta empastada de 120 hojas en 41 mil bolívares.
 
Padres de la ciudad, como los del resto de Venezuela, usaron agosto para cazar precios. Más aun cuando el tercer ajuste salarial en lo que va de 2017, decretado el 1 de julio por Nicolás Maduro, dejó el salario mínimo en 97 mil 531 bolívares, más un bono alimentario de 153 mil.
 
Por ende una sola libreta puede costarle a cualquier ciudadano, que dependa solo del ajuste salarial, el 42,04% del salario mínimo mensual.
 
Inflación y precios impagables 

Uno de los precios que más alarman entre los compradores es el de la resma de papel tamaño carta, de 500 unidades, que alcanzó los 99 mil bolívares. Un artículo que para muchos era bastante accesible hace un par de años. Aun así, lo piden en listas de preescolar del período escolar 2017-2018 como la de Unidad Educativa Colegio Ibero Americano.

De igual forma pasa con otros ítems. Representantes de estudiantes aseguran que estiman un gasto entre 200.000 y 500.000 bolívares en total por hijo. De ser esta última cifra acertada, una sola lista podría pagarse en 5,12 salarios mínimos (en 2016 fueron 3,8 solo para bachillerato).

Para quienes trabajan de lunes a viernes, agosto contó con 23 días laborales. Alguien que gane en salario mínimo tendría 4.240,50 bolívares por cada día.

Y mientras el precio más bajo de una caja de lápices de 12 unidades es de 9 mil cada uno, de la marca más accesible podría costar mínimo mil bolívares detallado.

  ComillasNEGRASgrandesDebería (la Sundde) tener un análisis de costos apropiado, estas medidas no son coherentes ante la inflación y pueden provocar problemas financieros en los establecimientos”. Francisco Santiago, economista  


Por lo que un día de trabajo venezolano equivale a 4 lápices baratos.

Samuel Arrieta es padre de un niño que cursa preescolar en el colegio Yocoima y es afectado por esta realidad. Hasta el jueves 31 de agosto calcula que ha gastado “300 mil bolívares… y ahora es que falta”, y asevera que caza precios accesibles en la ciudad: “Hemos tenido que ir a varios establecimientos, de un lado a otro, buscando mejores montos”.

La encargada de Nekuima, una de las librerías más antiguas de Caroní, en Puerto Ordaz, alerta que en preescolar las listas escolares son más caras que en otros niveles debido a la cantidad de materiales que las instituciones exigen al alumnado.

De esta forma, los textos y libros de caligrafías, artículos muy solicitados en cada período escolar, no se escapan de la inflación de Venezuela: los precios de las enciclopedias pueden alcanzar los 50 mil bolívares (que equivalen al 51,27% del salario mínimo mensual haciendo a un lado los 153 mil del bono alimentario), mientras que otros libros didácticos rondan los 30 y 40 mil.

Fiscalizaciones vs recesión económica

  libreria
La fiscalización de Sundde demuestra el intento desesperado del Estado por manejar la inflación, pronosticada para 2018 superior a 2000% 
 

Daniel López es padre de dos niñas que estudian tercer y cuarto grado de primaria. Tiene el peso de dos listas de útiles escolares que debe recolectar. Estima gastar mínimo 200 mil bolívares por cada hija, sin contar los uniformes escolares (que también presentan precios elevados).

Pero ¿si los útiles están tan caros, por qué hay colas para adquirirlos? Mientras que en Venezuela la inflación golpea con su puño de hierro, la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), ente del Estado que impone reducción de precios, ahora tiene en la mira a las librerías.

Entre 2015 y 2016, la entidad dejó caer su mazo ejecutor en comercios ante el inmenso desabastecimiento y altos precios de los rubros de la canasta alimentaria.

Ahora, las víctimas durante los últimos días de agosto 2017 fueron las sedes de la Librería Latina en Puerto Ordaz. Donde hubo una reducción impuesta por el Estado de 30% en útiles escolares.

latina info

En la mañana del jueves 31 de agosto, López, quien aplaude la regulación de precios, esperaba su turno en la Librería Latina del Centro Comercial Zulia, en una cola por un combo de artículos intervenidos por el Sundde: 4 cuadernos, una caja de 12 lápices, otra de 12 colores, goma para borrar, marcadores y sacapuntas; todo por 21 mil bolívares (la mitad de lo que puede costar una sola libreta en San Félix).

En la cola también estaba Joanna Tineo que tiene un niño de 6 años en primaria. Contó que tiene que buscar buenos precios en todos lados, comprar algo aquí y allá; y con respecto a la fiscalización del Sundde forja una opinión.

“Bueno, eso tiene sus pros y sus contras. Para nosotros es buenísimo. Pero para el empresario está muy mal, es una posible quiebra para ellos. ¿Cómo ellos reponen esos productos? ¿Cómo hacen? Nosotros aprovechamos esas ofertas pero ellos no”, explicaba mientras esperaba su combo de útiles escolares.Representantes aseguran que estiman un gasto entre 200 mil y 500 mil bolívares en total por hijo. De ser esta última cifra acertada, una sola lista podría pagarse en 5,12 salarios mínimos.

La bolsa que esperaba traía una caja de 12 colores que en otras papelerías de Caroní costaba entre 12 mil y 22 mil 500 bolívares, y marcadores punta gruesa que pueden tocar los 3 mil.

Y aunque las fiscalizaciones resultan un alivio para los clientes desesperados por precios accesibles (que intentan cumplir las necesidades educativas de los menores), la posible ruina de los negocios privados pone en riesgo a una economía que pende de un hilo. Porque existen pérdidas monetarias en maniobras que pasan por encima de la inflación y de una estructura de costos.

Bien lo explicó el economista Jesús Casique esta semana en entrevista para Correo del Caroní: “Es difícil controlar este desorden fiscal a medida que avanza la inflación en el mercado”.

Y en Nekuima viven ese miedo. La encargada de la librería explicó que más que una maniobra para calmar las ansias por precios accesibles, se trata de una pérdida comercial.

“Deberían tener un análisis de costos apropiado, estas medidas no son coherentes ante la inflación y pueden provocar problemas financieros en los establecimientos”, alerta otro economista venezolano, Francisco Santiago, quien advierte que este tipo de fiscalizaciones no son estrategias económicas sino maniobras populistas.

Por otro lado Casique pronosticó una posible caída de santamarías en algunos negocios debido a estas reducciones improvisadas de precios que son otro golpe (además de la crisis inflacionaria y la recesión) para el sector productivo del país.

Unos celebran la reducción porque les parece un abuso comprar un sacapuntas en 9 mil bolívares. Pero como hay rechazo a los altos precios, lo hay a la fiscalización de la mercancía.

El Gobierno, con la realidad económica que se le sale de las manos y con medidas improvisadas para tapar las fallas, logra un enfrentamiento de necesidades entre los venezolanos… Así un pueblo desesperado se riñe por útiles escolares en el único país de Latinoamérica en recesión económica.

 

Visto 559 veces Modificado por última vez en Miércoles, 06 Septiembre 2017 11:09

Asopemia celebró su 46 aniversario este viernes, en medio de las dificultades causadas por la hiperinflación, el déficit de insumo...

“Creo que la mayoría de los venezolanos no vamos a poder soportar esto, nos moriremos de hambre”, expresó Rosa Hernández, una jubi...

ISDA decidió reunirse de nuevo el lunes próximo “para continuar las discusiones respecto a las acciones” pendientes. ...

En una rueda de prensa en la que el peso de la crisis era atribuido a las medidas de naciones como Estados Unidos, un trabajador p...

El gremio de industrias alemanas manifestó su preocupación por las dificultades de pago del gobierno venezolano. “Incluso ante una...